El llamado cuarto frío o cámara frigorífica es un almacén donde se genera artificialmente una temperatura específica.

Generalmente un cuarto frío se diseña para el almacenamiento de productos en un ambiente por debajo de la temperatura exterior, como lo son frutas, verduras, mariscos, pescado, carnes, flores e incluso productos de ingeniería como sustancias químicas e incluso vacunas.

Aplicaciones de los cuartos fríos: 

Recepción de mercancía: las normas sanitarias exigen que negocios como almacenes y restaurantes cuenten con una temperatura adecuada para recibir sus materias primas, que posteriormente serán colocadas en distintos puntos. Un buen sistema de refrigeración es crucial para estos casos.

Almacenaje y manipulación de productos: esto permite un incremento en la producción y comercialización, alargando la vida útil y facilitando la transformación de productos.

Exhibición de productos: en estos casos, es muy común el uso de puertas walk in o reach in, que permiten al consumidor final acceder fácilmente a los productos, y al mismo tiempo tener un punto de venta mucho más atractivo.

Artículo creado con información de froztec.com.